Que la piña en la pizza es mi enemigo mortal, lo saben ya hasta en el Conchinchina; pero esta queridísima fruta tropical no puede ser el centro de mi vida como enemigo público número uno, aunque por ahí anda.

Así es damas y caballeros, niños y niñas, indefinidos e indefinidas... esa "cosa" que podemos encontrar en cualquier pastelito con hojaldre, ese demonio dulce que estropea cualquier confitura envuelta así en papel blanquito que suele ir con letras azules... WARGGDGS... lo pienso y me pongo malo.


Muchas preguntas, pocas respuestas, y eso se sigue vendiendo a granel en cualquier supermercado... Poco más se puede hacer, o incluso decir, han ganado la partida :-(