El verano me aplatana; a las pruebas me remito, la producción de entradas publicadas en este humilde blog descienden mucho; más que el Betis (ay mi Beti, que no fichamos a nadie), pero que por reclamo popular he decidido volver a escribir una mijilla, sí, lo se, todos sabemos que es mentira, que esto después de que lo escriba no lo leo ni yo; pero no se puede ser un juntaletras si no junto letras.
Pues como iba comentando, con esto del verano escribo menos, y es que es lo que tiene el verano, que no para uno quieto de un sitio a otro, que si fiestas que si festivales de música etecé etecé, aunque bueno, esto es lo que se comenta, porque yo viajar viajar lo que se dice viajar no he ido a ningún sitio aún (ya veremos la semana que viene que pasa) y entonces si no voy a ningún sitio ¿cómo es que ni escribo? Pues no lo se, aunque es posible que se deba a eso que dicen las madres de que cuanto menos haces menos quieres, o cuanto más duermes, más cansado estás, y si lo dice una madre eso es así, porque para eso ellas tienen el carnet de madres y no yo.
Que aquí por Híspalis somos unos jartibles no lo duda nadie y que echamos de menos el mes de abril más que Sabina, tampoco. Y es que nos vuelve locos ver como se coloca la rampla del Salvador, o las sillas de la Avenida o ese olor a incienso constantemente por donde paseemos.
Se que la expresión "tonto de capirote" está muy extendida y se usa cotidianamente para cualquier momento y contexto. Pero si nos ceñimos al tenor literal de la frase; no podemos evitar que nos lleguen a nuestra cabeza imágenes de nazarenos, y por ahí van más o menos los tiros de por donde voy... de todo aquel amante de nuestra Semana Santa.
Vamos, que si a mi me dicen que soy un "tonto de capirote" le diría que sí, y a mucha honra, y eso que aún no he tenido el placer ni el gusto de estrenarme en este sentido; aunque todo se andará.

Esto es lo que viene siendo escribir a contratiempo, porque en noviembre hablaremos de carnavales y en febrero de feria, pero bueno, siempre podréis echarle la culpa al Corte Inglés de ello ;)
"Sevilla se viste con sus mejores galas y se llena de luz, color y aromas cuando llega la Semana Santa, porque Sevilla sin la Semana Santa no sería Sevilla, y la Semana Santa sin Sevilla, tampoco"